Terapia de Grupo
Por miguel elJul 7, 2008 | EnSueños | 2 reacciones »
TERAPIA DE GRUPO
Hola: Me llamo Miguel Ángel Cañada, Míguel para los amigos, y confieso ante todos que tengo un problema grave de adicción.
Mi droga se llama Sierra. Ha influido en mi vida casi desde que tengo uso de razón, y ha alterado todo lo cotidiano de una persona, arrastrando a conocidos, amigos y sobre todo a mi familia.
Mi historia, muy similar a la de muchos de vosotros. Excursiones familiares, campamentos escolares (Vadillo Castril), albergue escolar (Segura de la Sierra), y las instancias familiares en la Venta del Chato; El sabor de sus migas serranas, el baile de mi abuela amenizado al cante por el Chato y mi madre. Recuerdos que parecen sueños lejanos y que el súper 8 dejando imágenes casi cómicas, demuestran que fueron reales.
Más tarde, en mi adolescencia, unos intercambios de estudio, me llevan hasta París. Ciudad en la que coincido con unas personas con las que descubriría una fase nueva en mi vida. Directamente Pepe, Chema, Paco Ernesto, y a través de estos, Balles y Káiser; Amigos para toda la vida.
Con Chema, tardes en la ermita del Cristo del arroz en Jaén junto a la Fuente de la Peña, leyéndonos mutuamente, nuestros primeros atisbos literarios.
Paco Ernesto, con sus inquietudes nos desvelaba todo un mundo filosófico sin igual, rompiendo todos mis esquemas tanto mundanos como profanos.
Por último Pepe (“el largo”), haciéndome uno más de su pequeño grupo de salida, junto a Balles y Káiser, me hizo redescubrir, la Sierra, pero en esta ocasión como “mochilero”.
Veranos, puentes, Semana Santa... Autobús jaén-cazorla, pernoctar en cualquier lugar, (terraza de la casa de los primos de Káiser, con las molestas campanadas horarias en la torre del reloj, e incluso llegamos a dormir en los soportales del ayuntamiento).
Siguiente día, mochila, Virgen de la Cabeza, Prado Redondo, Puerto del Tejo, Adelantado, Puente de la Herrería (campo base). Ruta por el día, guitarras, canciones, amistades en los antiguos lavaderos del lugar por la noche.
¿Qué suerte aquel cambio de amigos? La mayoría de los anteriores, de una forma u otra, cayeron en el gran abismo, el gran dragón devorador de jóvenes, la Droga con mayúsculas, la que si te engancha el aliento del mítico animal, te destroza y destruye a ti y a tu entorno, arrastradote a un final, que en la mayoría de los casos suele ser fatídico.
Pero yo me enganche a la vida, VIDA, con mayúsculas, entrando por mis venas la Sierra.
Tras unos maravillosos años, danzamos con otra etapa de la vida. Káiser a la Marina, Pepe, Chema y Paco Ernesto a la Universidad y yo tuve que arrimar el hombro y ayudar a la familia hasta que me incorporé al servicio militar.
Es curioso, en el único permiso que me dieron, mis padres alquilaron unas habitaciones sobre la Venta de Coto Ríos, sabían que era mi mejor regalo y lo disfruté junto a ellos y mis hermanos, con paseos por el Aguasmulas, Cerrada del Utrero, Borosa, etc.
Luego tras licenciarme, me incorporo al mercado laboral. Mis amigos todos fuera, Pepe por Granada, Chema en Mallorca, Paco Ernesto en cualquier lugar del mundo.
La novia, la boda, el hijo y siempre de fondo la Sierra.
En esta etapa, aparece mi cuñado Pepe (Cámel), corredor maratoniano, que con su pasión por el atletismo de fondo, nos arrastraba a maratones y medias maratones por toda Andalucía.
Pero cuando no había carrera, tocaba Sierra, y poco a poco, gota a gota le fue entrando por vena mis inquietudes, cambiando la carrera por el sendero.
Y aquí seguimos, con nuestra sana adicción, argumentando mi elección con un resumen de mi historia, y rechazando mi recuperación en esta terapia de grupo.
No lo dejo, lo siento, sigo con ella. La Sierra.
Miguel
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2 comentarios
Miguel, leer tu blog es siempre una sorpresa porque nunca dejas de asombrarnos con esa increible mezcla de ingenio y belleza innata que posees a la hora de escribir.
Enhorabuena y no dejes de deleitarnos con tus relatos.
Saludos
Gracias por seguir escribiendo con tanta frescura, sentido del humor e ingenio. Un placer leerte.
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