Por un instante
el tiempo se detiene.
Estoy ante tus pies,
abrazada a ti,
aferrada a la vida.
Tu mirada,
rayo de sol,
reverbera mis ojos
alzados al cielo,
me llena de paz.
Por un instante
somos tú y yo,
y nada más.
Te hablo sin palabras
¡por fin junto a ti!
Mis manos, temblorosas,
acarician tu tronco
y tú, sabio y altruista,
escuchas mi corazón.
Por un instante,
te siento tan fuerte
a pesar de los hombres,
te siento tan grande
a pesar de la adversidad.
Un suave viento agita tus hojas
y en su susurro me cuentas:
“En cada anillo de mi tronco
guardo caricias de otras manos.
Manos que a lo largo del tiempo
me han dejado sentir su dolor,
su miedo, pero también su amor.
El dolor me ha hecho fuerte,
El amor me ha hecho grande.”
Marisa
Si abrazáramos más a menudo a los árboles , si lo hiciéramos más a menudo entre nosotros mismos, la vida sería más hermosa y perfecta.
Yo tambien abracé al pino y le susurré al oido.. la sierra nos hace diferentes y mejores.
Gracias Marisa.
Saludos
Enhorabuena, artísta.
Aquí os he dejado mi pequeño homenaje en la principal del portal, en forma de comentario:
http://www.cazorlaturismo.com/blogs-de-cazorla-segura-y-las-villas/el-pino-galapan-y-la-tierra-no-pertenece-al-hombre.html
Un abrazo.
Gracias guapa, la verdad es que deberías ir alguna vez y quizás sentirías lo mismo