Recuerdos de un pasado, historias de un presente.
Por al Saquri elAbr 11, 2008 | EnParque Natural, Sensaciones | 6 reacciones »
Escrito por: Marisa.
Siempre pensé que mi gran pasión por esta Sierra de Cazorla, Segura y las Villas, se debía a los gratos recuerdos, que de los primeros viajes, albergaba en mi memoria.
Recuerdos lejanos de una niña, que con diez años visitaba por primera vez un paisaje diferente a las playas o los campos de melocotoneros de su tierra natal. Recuerdos de vivencias acaecidas en aquellos viajes escolares que siempre han permanecido en un rincón de mi alma, pero tan vivos, que a veces me preguntaba si no sería por esa tendencia que tenemos de idealizar lo que añoramos.
En el transcurso de los años que he permanecido lejos, cualquier noticia sobre esa sierra aceleraba los latidos de mi corazón. Me contaban "ya no es lo mismo, está todo lleno de gente, hoteles, coches..etc." y luego la triste realidad de los incendios. Pero a pesar de tantos años sin volver, cerraba los ojos y podía sentir aquellos aromas inconfundibles, aquel silencio tan solo interrumpido por el sonido que produce el agua cuando discurre por las montañas, naturaleza en el estado más puro.
Sin apenas ser consciente de ello, cuando la conversación versaba sobre Cazorla, mi pasión era tal que incluso me han llegado a insinuar si no conocía otros lugares, otras sierras. La respuesta es sí, conozco otros lugares, otros paisajes, otras sierras y todas tienen su encanto particular, su peculiaridad que las hace únicas. Cuando en estos años he conocido gente de las provincias limítrofes e incluso de la misma Jaén y he referido la sierra. Tampoco he podido disimular mi asombro al saber que no la había visitado nunca teniéndola tan cerca.
Esta sierra tiene algo diferente, algo que te atrapa, algo que te cautiva. Al regresar hace un par de años, a pesar de los incendios, a pesar del turismo y a pesar del paso inexorable del tiempo. Volví a sentir esas sensaciones que había experimentado de niña y que no sé expresar con palabras. Pero que estoy segura de que los que habéis estado allí, sabéis a que me refiero. Y no solo soy yo, me consta que muchos de aquellos niños que compartían conmigo viaje y colegio, siguen pisando ese paraíso cada vez que pueden. Jamás he visto lugar tan mágico, o en vez de utilizar el verbo "ver" debería utilizar "sentir". Porque la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas no se "ve", se "siente".
Ahora, este rincón donde puedo expresar lo que siento, la galería con las fotos de esos paisajes, que mis amigos y compañeros del foro, inmortalizan con sus cámaras en cada uno de sus viajes y la lectura de libros que como los de D .José Gómez Muñoz, D. J.L. González Ripoll, Manuel Alquife y otros autores, se han convertido en mi refugio cuando no puedo estar allí.
Solo leer un poco del foro es suficiente para saber que estas sensaciones no son exclusivamente mías. También he descubierto lo poco que sé acerca de la Sierra y lo mucho que me falta por aprender. Soy pésima para recordar nombres y apenas tengo sentido de la orientación, pero no importa. No importa como se llame el arroyo o la cumbre que visitas, no importa cuando te sientes más cerca del cielo, más cerca de Dios. Quizás no recuerdas los nombres, pero te invade esa mágica paz interior que limpia tu alma y te dota de la sensibilidad suficiente para valorar lo afortunados que somos, lo afortunados que fueron los antiguos habitantes de esos cortijos en ruinas, la piel curtida por el sol y el aire de la sierra y toda la pureza de ese aire en sus corazones.
A ellos, a su recuerdo, quiero dedicar este bello fragmento de las Coplas que D. Jorge Manrique dedicó a la muerte de su padre.
"Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte,
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo después, de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
Y pues vemos lo presente
cómo en un punto s'es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
Pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio,
porque todo ha de pasar
por tal manera.
Nuestra vidas son los ríos
que van a dar en la mar
que es morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros, medianos
y más chicos,
allegados son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos..."
JORGE MANRIQUE
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6 comentarios
conseguido que se me empañen los ojos!
Realmente hemos descubierto una
privilegiada de la pluma y la tinta, y como te he dicho en otras ocasiones: el
mero hecho de poder leer hoy este post, ha merecido la pena en dedicar
varias
horas a construir la sección de Blogs!
Has sabido despertar en muchos
de nosotros, esos sentimientos de niño de cuando visitabamos la sierra, que
tenemos escondidos en un lugar privilegiado de nuestro corazón.
Gracias por
escribir,
te seguiremos leyendo Marisa!
sentimientos, que mejor o peor expresados salen de lo mas hondo del alma. Así
que me alegro que te guste.
Gracias a tí Al-Saquri
"sentiré" con el corazón, como tu me acabas de enseñar a
hacerlo.
Cuando se escribe con el alma es imposible hacer una valoración y tú
has escrito con el alma. Solo se me ocurre decirte, ¡Gracias!
blog... transmites tus sentimientos y tu visión de la sierra de una forma
preciosa, sigue así marisa te seguremos leyendo!
Gracias de corazón
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